El pasado viernes salía a la luz la noticia de la detención de Mike Scott acusado de posesión de marihuana y MDMA junto a su hermano pequeño. A las pocas horas, ambos obtuvieron la libertad previo pago de los 20.000 dólares de fianza pero la polémica estaba servida.
Para evitar un escándalo público, las primeras miradas recayeron sobre Antonn, su hermano pequeño, como principal culpable de la posesión de las sustancias prohibidas, aunque, finalmente, Mike ha admitido que las drogas eran de su propiedad, tal y como recoge una grabación de TMZ Sports.
Ahora, Scott se enfrenta a dos cargos de delito grave por posesión de drogas y habrá que esperar a la repercusión y las medidas que tomarán desde Atlanta.