Base: Mike Conley - Conley es el líder histórico de los Grizzlies en puntos, asistencias y robos, y el corazón del equipo durante su etapa más exitosa. Con su inteligencia, defensa y liderazgo, guió al equipo a múltiples apariciones en playoffs y fue clave en la era del "Grit and Grind". Aunque su único All-Star llegó tarde en su carrera, es el mejor base en la historia de la franquicia.
Escolta: Tony Allen - Conocido como "The Grindfather", Allen fue el alma defensiva del equipo durante años. Tres veces miembro del equipo All-Defensive First Team, Allen personificó la cultura de lucha de los Grizzlies y estableció un estándar de intensidad que definió una era. Aunque no era una amenaza ofensiva, su defensa y energía en la cancha lo convierten en una figura legendaria.
Alero: Shane Battier - Battier es reconocido por su versatilidad defensiva, inteligencia en la cancha y ética de trabajo. Fue un líder silencioso y un jugador de impacto en ambos extremos del campo durante sus años en Memphis. Aunque su carrera alcanzó su pico en otros equipos, su importancia en el crecimiento inicial de los Grizzlies fue notable.
Ala-pívot: Zach Randolph - Randolph es quizás el jugador más icónico de los Grizzlies. Su capacidad para dominar en la pintura, su rebote y su habilidad para anotar en el poste hicieron de él un referente ofensivo. Su estilo físico y su mentalidad combativa encarnaron el espíritu del equipo y lo llevaron a ser dos veces All-Star mientras jugaba en Memphis.
Pívot: Marc Gasol - Hermano de Pau Gasol, Marc se convirtió en el mejor jugador defensivo de la franquicia y una pieza clave en la identidad de los Grizzlies. Fue el ancla de su defensa, ganó el premio al Jugador Defensivo del Año (2013) y fue un excelente pasador para un pívot. Además, fue tres veces All-Star y ayudó a liderar al equipo a su única final de conferencia en 2013.