Zion Williamson no ha jugado ni un solo partido la pasada campaña por lesión. Su estado físico preocupa, y mucho, justo en el momento clave de su carrera: este verano opta a firmar su extensión de contrato a cambio de 234 millones de dólares y cinco millones. El jugador ha estado dando largas a la franquicia desde hace un par de años, pero tras verle las orejas al lobo por su lesión, últimamente ha dejado caer que está deseando firmar su ampliación. Así, ahora son los Pelicans los que enfrían la situación, ya que tienen la sartén por el mango tras una muy buena temporada. Esto comentó hace poco David Griffin, el encargado de la parcela deportiva: “¿La extensión? Esa conversación va a ser un reto. Cuando llegue el momento, hablaremos. Primeros estamos centrados en que el jugador esté sano y con un acondicionamiento de elite, para jugar partidos”.