Después de una noche para olvidar con la primera expulsión de su carrera, Victor Wembanyama respondió de la mejor manera posible en el siguiente partido de los Playoffs NBA 2026. La estrella de San Antonio Spurs firmó otra actuación dominante y lideró la contundente victoria por 126-97 sobre Minnesota Timberwolves el martes, un resultado que coloca a los texanos con ventaja de 3-2 en la serie de segunda ronda.
El pívot francés terminó el encuentro con 27 puntos, 17 rebotes y tres tapones, confirmando una vez más su impacto total en ambos lados de la cancha. Con apenas 22 años, además, se convirtió en el tercer jugador más joven de la historia de la NBA en registrar esos números en un partido de playoffs, solo por detrás de Magic Johnson y Luka Doncic.
"Estaba fresco, me sentía bien", declaró Wembanyama tras el partido. "Sinceramente, es difícil decirlo. Era solo el quinto partido. Obviamente, iba a estar emocionado y con nervios. Así que, la emoción no es algo anormal en este punto de los playoffs".
San Antonio tomó el control del partido rápidamente y nunca permitió que Minnesota encontrara respuestas. El dominio físico de Wembanyama abrió espacios para el resto del equipo y los Spurs aprovecharon cada oportunidad para castigar a unos Timberwolves que jamás pudieron frenar el ritmo ofensivo local.
Keldon Johnson aportó 21 puntos, mientras que De'Aaron Fox añadió 18 y Stephon Castle terminó con 17. Entre todos acompañaron una noche en la que los Spurs jugaron con mucha más intensidad y energía que su rival, especialmente en transición y en defensa interior.

La victoria deja a San Antonio a solo un triunfo de alcanzar las finales de la Conferencia Oeste. El sexto partido se disputará el viernes en Minneapolis, donde los Spurs tendrán la primera oportunidad de cerrar la eliminatoria y avanzar para enfrentarse a Oklahoma City.
Minnesota nunca encontró respuestas
Los Timberwolves estuvieron siempre un paso por detrás. Anthony Edwards apenas pudo producir ocho puntos durante la primera mitad y, aunque terminó con 20, nunca logró cambiar la dinámica del encuentro ni acercar realmente a Minnesota en el marcador.
Julius Randle y Jaden McDaniels sumaron 17 puntos cada uno, pero el equipo sufrió demasiado para generar consistencia ofensiva ante la defensa de San Antonio. La diferencia física y energética fue evidente durante gran parte de la noche, especialmente cerca de la pintura, donde Wembanyama volvió a imponer condiciones.
Minnesota tampoco logró responder emocionalmente cuando el partido empezó a romperse en el tercer cuarto. Cada intento de reacción fue rápidamente neutralizado por los Spurs, que encontraron respuestas constantes tanto desde el perímetro como atacando el aro.
La actuación del francés volvió a confirmar por qué se ha convertido en el centro absoluto del proyecto de San Antonio. Después del tropiezo del encuentro anterior, respondió con un partido dominante y con la tranquilidad de quien parece sentirse cómodo bajo la presión de los playoffs.
Más allá de sus números, Wembanyama condicionó cada posesión defensiva de Minnesota y fue el motor de un equipo que jugó con enorme confianza durante toda la noche. Ahora los Spurs viajarán a Minneapolis con la oportunidad de cerrar la serie y completar un paso más en una postemporada que empieza a consolidar definitivamente a Wembanyama como una de las grandes figuras de la NBA.