Los Miami Heat no olvidarán con facilidad la victoria que lograron este lunes ante los Phoenix Suns en el American Airlines Arena. El partido acabó 98-115 pero el aspecto deportivo del choque se quedó en un segundo plano. Esta era la primera vez que Goran Dragic se enfrentaba a su ex equipo vistiendo la camiseta de los Miami Heat, y aunque el base esloveno había sido duda para el partido por espasmos en la espalda finalmente salió a la cancha.
En el transcurso del tercer cuarto Dragic conducía el balón en un contrataque de los Heat, y Markieff Morris, que hasta hace poco era su compañero en el vestuario de los Suns, le hizo una fea falta que los árbitros entendieron como flagrante de tipo 2 por lo que el jugador fue expulsado del encuentro. Dwyane Wade acompañó a un dolorido Dragic hasta el banquillo tratando de motivar a su compañero y calmarle después de la polémica e innecesaria acción.
Pero todavía quedaba el episodio más violento del partido. Durante el tercer cuarto el pívot emergente de los Heat, Hassan Whiteside, recibió un empujón de su rival Alex Len después de anotar un mate sobre el jugador de los Suns y buscar el contacto con él en el aterrizaje. Los empujones y puñetazos volaron hasta que sus compañeros y los árbitros lograron separarles. Ambos fueron también expulsados.
En lo deportivo, el mejor de los Heat fue Goran Dragic, sumando 21 puntos. Whiteside (17+10) y Dwyane Wade (16+4+9+4) también firmaron buenas actuaciones. En los Suns destacó P.J Tucker con 20 tantos y 14 rebotes y Eric Bledsoe con 20 puntos.