En un mundo tan complicado, caótico e impredecible como el que rodea a los entrenadores de baloncesto, Rick Carlisle, técnico de los Mavericks, ha encontrado su oasis particular. La seguridad al frente de un equipo es un honor al que muy pocos pueden acceder (o sino que le pregunten a Mark Jackson, Mike Malone, Monty Williams o Tom Thibodeau), en una maraña de situaciones y lazos interprofesionales donde ni una buena serie de resultados ofrece una completa estabilidad en el cargo. Sin embargo, Rick puede estar muy tranquilo.
El Presidente de Operaciones de Baloncesto de Dallas, Donnie Nelson, ha dado su total voto de confianza al entrenador. A pesar de caer eliminados en primera ronda de Playoffs, el dirigente ha tenido una reunión con Carlisle en la que ratificó al entrenador en su cargo, afirmando que "no tiene que preocuparse en la búsqueda de un nuevo trabajo."
Nelson llegó más allá, declarando que "Rick es el Jerry Sloan de los Mavericks", así como "uno de los mejores entrenadores de la liga, si no el mejor". Sin dejar las comparaciones a un lado y dando un paso más profundo adentrándonos en el historial de Carlisle en la NBA, nos encontramos con los siguientes datos:
- Segundo entrenador de la liga en activo con más temporadas al frente de su equipo, empatado con Erik Spoelstra y solo por detrás de Gregg Popovich.
- Forma parte del selecto grupo de 11 figuras de la liga que ha logrado ganar un campeonato como jugador (Boston Celtics, 1986) y como entrenador (Dallas Mavericks, 2011).
- Presenta un porcentaje global de 60.4% victorias en sus siete temporadas en Dallas.
- Ha superado la barrera de las 600 victorias (entre Detroit, Indiana y Dallas) en la NBA y ocupa el 23º puesto en el ránking histórico de entrenadores, con 619.
- Está a solo dos triunfos de superar a Don Nelson (339) como entrenador con más victorias en temporada regular en la historia de los Mavericks.
No obstante, la figura de Jerry Sloan ocupa un lugar privilegiado en el Monte Olimpo de los entrenadores de la NBA a consecuencia de su impresionante y duradero proyecto al frente de Utah Jazz (1988-2001), aunque, como el propio Carlisle llegó a recalcar en una ocasión, la diferencia está en que Rick si logró el campeonato de la NBA.