Un coágulo en un pulmón de Chris Bosh, una dolencia nada común en la NBA, alteró los planes de los Miami Heat de llegar a los Playoffs. El pívot estrella de los de Florida tuvo que operarse el pasado mes de febrero y despedirse de la temporada, cuando quedaba el tercio decisivo en el que los Heat finalmente perdieron fuelle y no lograron clasificarse para la lucha por el anillo, después de llegar a la Final cuatro veces seguidas.
Pero menos de tres meses y medio después de la operación, hay buenas noticias para los aficionados de los Miami Heat, y es que Chris Bosh ya entrena muchos movimientos con balón y con bastante soltura. Parece que la recuperación está yendo muy bien y estará perfectamente para el comienzo de la temporada 2015-16.
Esta temporada Bosh asumió las riendas del ataque interior de los Heat, subiendo sus números hasta los 21,1 puntos, 7 rebotes, 2,2 asistencias, 0,9 robos y 0,6 tapones en 35,5 minutos por partido.