En solo un día los Sacramento Kings parecen haber implosionado casi por completo. Se avecina culebrón para este verano y todo indica que no pasarán muchos días antes de que veamos 'algunas cabezas cortadas' de gente importante. Desde que se hiciera pública la voluntad de George Karl, nuevo entrenador jefe del equipo californiano, de traspasar a DeMarcus Cousins, la situación se ha tensado hasta el punto de que ha tenido que intervenir el propietario de la franquicia, Vivek Ranadive, para parar la operación.
Según la ESPN el dueño del equipo se niega a que se traspase a Cousins, quien está considerado como el mejor jugador del equipo y uno de los mejores pívots de la NBA y con más proyección de futuro.

Los Angeles Lakers siguen intentando conseguir el traspaso de Cousins pero llegados a este punto hay que preguntarse ¿quién manda más en los Kings? ¿El dueño? ¿El entrenador que ha firmado por cinco años? ¿O tal vez el tándem que forman el propio DeMarcus Cousins y su agente? Recordemos que el agente del pívot presionó para que no se contratase a Karl, pero la franquicia siguió adelante desoyendo al representante de su jugador estrella y aquí tenemos las consecuencias.
ESPN sources: Lakers are actively trying to construct trade scenarios to acquire Kings' DeMarcus Cousins. Link: http://t.co/8OWer1cRfw
— Marc Stein (@ESPNSteinLine) junio 22, 2015
Este conflicto se puede resolver de muchas maneras, y parece que ninguna de las salidas dejará contenta a todas las partes.
Si había tranquilidad en Sacramento ya no la hay y todos saben que la solución de un problema así exige que se 'corten algunas cabezas' ¿pero cuáles? A día de hoy parece difícil que George Karl vaya a perder su puesto pocos meses después de haber firmado su contrato a largo plazo. DeMarcus Cousins, protegido por el dueño del equipo, tampoco parece muy por la labor de ponerse a las órdenes de un entrenador que nada más llegar le ha puesto en el mercado.
Puede que Karl se haya precipitado al 'echar a rodar' su plan de traspasar a Cousins sin consultar a Ranadive, lo que podría desembocar en una dimisión del primero. En cualquier caso, se avecina tormenta.