Después de una temporada para olvidar, los New York Knicks no han logrado cerrar la contratación de ningún jugador de primera línea durante la agencia libre, pero, al menos, han conseguido añadir alguna pieza importante con la que comenzar a asentar un proyecto que pueda ver la luz a medio plazo.
Este verano está siendo la primera oportunidad para Phil Jackson de tener un impacto real en la reconfiguración y reconstrucción del equipo, en un proceso que tuvo su inicio en la fecha límite para traspasos de la pasada temporada, cuando se deshizo de varios jugadores y, en consecuencia, terminó por sepultar cualquier tipo de aspiración con el fin de conseguir una alta selección en el Draft.
Con Porzingis como flamante número cuatro bajo el brazo, los Knicks centraron su atención en la adición de piezas menores (Robin López, Arron Afflalo,...) en lugar de tantear a las principales estrellas de la agencia libre, cuya contratación se prevía imposible. Como explicó Phil Jackson, Presidente de Operaciones de la franquicia, en una entrevista para ESPN, el camino a seguir para reconstruir el equipo pasa por crear un proyecto sólido con el que poder atraer a las grandes figuras de la competición.
"Primero, tenemos que ganar, ser un equipo competitivo. Creo que hemos demostrado a la liga el proyecto que estamos tratando de construir. Las personas que saben de baloncesto reconocerán nuestro trabajo y cada vez más y mejores jugadores querrán venir aquí."
Al contrario que en las últimas décadas, el mercado de New York, así como el de Los Ángeles, ha dejado de ser un destino atractivo para las grandes estrellas de la liga después de las últimas temporadas desastrosas realizadas por ambas franquicias. Como bien ha dicho 'El Maestro Zen', pretender firmar a uno de los principales nombres de la competición a día de hoy se presenta como una quimera y ambas franquicias tendrán que trabajar duramente desde cero para volver a ser el centro de atención de las miradas de la NBA.