Carmelo Anthony está de vuelta. La estrella de los Knicks podrá participar en el campo de entrenamiento de la franquicia neoyorquina después de recibir el alta por parte del cuerpo médico del equipo. El entrenador Derek Fisher ha confirmado que el alero está totalmente recuperado de sus problemas de rodilla y que podrá trabajar sin ningún tipo de limitación o restricción de minutos.
Melo tan solo pudo disputar 40 partidos el pasado curso después de lidiar con unos constantes problemas en su rodilla izquierda que lo obligaron a pasar por el quirófano el pasado mes de febrero tras el parón del All-Star Weekend y con la temporada de los Knicks completamente a la deriva.
Sin su presencia, la franquicia neoyorquina firmó la peor temporada de su historia tras sumar unas paupérrimas 17 victorias. Por su parte, el alero promedió unos números nada desdeñables de 24.2 puntos, 6.6 rebotes y 3.1 asistencias por encuentro, aunque registró uno de los peores porcentajes globales de cara a canasta de su carrera.
Por otro lado, el Presidente de Operaciones de New York Knicks, Phil Jackson, se ha reunido con el jugador esta semana para solicitarle que, además de su superlativo aporte en ataque, de un paso adelante en defensa para dar un empujón al renacer del equipo y evitar una nueva debacle.
A pesar de no conseguir a ninguno de los grandes nombres de la agencia libre, en las oficinas de los Knicks han hecho un esfuerzo encomiable para rodear a su estrella con la mejor nómina de figuras como posibles. Los LaMarcus Aldridge, Greg Monroe y Marc Gasol no fueron posibles pero en su lugar llegaron jugadores de primera línea como Robin López y Arron Afflalo.