Un futuro lleno de historia en Minneapolis

Los Minnesota Timberwolves afrontan una temporada 2015-16 con la vista puesta en el esplendor de un futuro más que prometedor.

Hasta hace unos pocos días, Minnesota Timberwolves era el único equipo en la historia de la NBA que podía presumir de tener en su plantilla a los últimos tres números uno del Draft de la competición. Eso era hasta hace unos días.

El equipo de Minneapolis se cansó de esperar al que fuese número uno en 2013, el canadiense Anthony Bennett. Una rescisión de contrato que se suma al fracaso que significó para el jugador su intercambio junto con Andrew Wiggins (20) y una ronda del Draft por Kevin Love allá por agosto del año pasado. A sus 22 años, Bennett seguirá tanteando las posibilidades de hacerse con un nombre en el campeonato, en este caso en los Toronto Raptors.

Pese a la baja del prometedor ala-pívot, quien ha buscado rápidamente acomodo en su país natal para relanzar su carrera, los Timberwolves cuentan con un potente roster en el que se mezcla la juventud de jugadores como Karl-Anthony Towns (19) o Andrew Wiggins con la experiencia de Tayshaun Prince (35) y Andre Miller (39).

Pasado y futuro en Minnesota

Y desde la distancia, Kevin Garnett (39) observa impasible el paso del tiempo y de los jugadores. De esos pocos jugadores que triunfan y de aquellos muchos que fracasan estrepitosamente. Las malas compañías, la tensión del campeonato, los continuos partidos fuera de casa. Cualquier excusa es buena para truncar una carrera que en el caso de Garnett ha resultado exitosa, a excepción de su breve estancia en los Brooklyn Nets.

Tras su glorioso paso por los Celtics y los decepcionantes años en Nueva York, KG decidió recalar en la franquicia donde todo empezó. Los Wolves, ese conjunto al que llegó casi sin pedir permiso, sin pasar por la Universidad, ¿para qué iba a hacerlo? 10.4 puntos, 6.3 rebotes y 1.8 asistencias por partido avalaron su primer año en la NBA. Hablamos de 1995. Hablamos de un tipo que llegó a enfrentarse a Magic Johnson y a Michael Jordan. Hablamos de historia.

Un veterano por posición

Esa parece ser la propuesta del general manager de los Timberwolves, Milt Newton. A Garnett le acompañaran en su enésima aventura otros dos experimentados jugadores ya citados antes: Miller y Prince. El primero de ellos es un trotamundos, un experimentado base que además debió ser pívot en otra vida. Con casi cuarenta años y 1,88 de estatura sigue posteando, metiendo cuerpo en la pintura. Sólo le falta la melena de antaño. Pero esos, esos eran otros tiempos.

Tayshaun Prince, alero clásico de toda la vida, ya ganó un anillo con los Pistons en 2004, con un equipo que se fue diluyendo poco a poco y del que, por desgracia, algunos solo recordamos aquella famosa pelea en el Palace of Auburn Hills, en donde un joven Ron Artest, posteriormente conocido como Panda’s Friend, posteriormente conocido como Metta World Peace, comenzaba a realizar sus primeros shows baloncestísticos con Indiana Pacers. Prince, en la recta final de su carrera, ha pasado por varias franquicias en los últimos años, buscando un retiro que aún no acaba de llegar. Aparte de Prince y Miller está Kevin Martin (32), quien desde su posición de escolta seguirá ejerciendo de enchufador de tres puntos que todo equipo necesita.

¿Una plantilla equilibrada?

La veteranía es un grado y cuando echamos un vistazo a la plantilla de la franquicia de Minneapolis podemos comprobar que está repleta de jugadores con muchos años de experiencia a sus espaldas. Pero lo cierto es que también tiene jóvenes promesas aún por explotar.

A los mencionados números uno del Draft, Wiggins y Towns, se suman otras promesas que esperan triunfar en los Wolves para dar el salto a un equipo con mayores aspiraciones, tal y como hicieron antes Kevin Love o el propio Garnett. Todos pensamos en Zach LaVine (20) y en Shabazz Muhammad (22), dos jugones que no terminaron de consolidarse la pasada temporada. Pero también ha venido para quedarse el serbio Nemanja Bjelica (27), quien, tras una larga carrera en Europa, ha decidido por fin cruzar el charco.

Ricky y Pekovic, la clase media

Entre novatos y viejas glorias hay un par de jugadores con la suficiente categoría como para erigirse en líderes de la franquicia de Minnesota. Y el montenegrino Nikola Pekovic (29) está entre ellos. Forma parte de esa estirpe de pívots incómodos y difíciles de cubrir pero con un eterno hándicap: las lesiones. De hecho, en los últimos dos años de competición se ha perdido 79 encuentros y no podrá disputar la pretemporada con su equipo.

Un caso similar es el del playmaker Ricky Rubio (24), quien deberá conseguir una continuidad en su juego, lastrado por las lesiones que le acompañan desde su llegada a NBA. Además, tendrá que mejorar sus porcentajes de acierto en tiro para poder asumir un rol que lleva tiempo postergando: competir con los mejores bases del campeonato. El internacional español ha afirmado querer tener “el tiro de Curry”, en referencia al base de los Golden State Warriors. No olvidemos que Steph consiguió ganar el anillo y el MVP de la temporada regular el año pasado.

Minneapolis ejemplifica de manera perfecta que Estados Unidos es la tierra de las oportunidades. Jóvenes que quieren triunfar y veteranos con ganas de dar guerra y arrimar el hombro. Veremos lo que dan de sí estos Wolves con su entrenador Flip Saunders a la cabeza. La mezcla entre lo nuevo y lo viejo promete.

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