El Real Madrid mantiene intactas sus posibilidades de clasificación para el Top 16 después de sumar una victoria vital (80-73) en casa ante el Fenerbahçe turco, líder indiscutible del Grupo A, aunque sigue sin despejar las dudas que ha cosechado a lo largo de la fase de grupos.
Las carencias defensivas en los primeros minutos y las ausencias de Rudy Fernández y Trey Thompkins hicieron saltar las alarmas en el Barclaycard Center de Madrid tras un primer cuarto que hacía presagiar el desastre (18-28).
La salida a la pista de las segundas unidades cambió completamente la dinámica con un demoledor parcial de 14-0 favorable al conjunto blanco, quien se situaba por primera vez por delante en el marcador. Sin embargo, el primer intento de remontada quedó en un espejismo, pues el regreso de los habituales, liderados por Jan Vesely (20 puntos y 7 rebotes) y Bobby Dixon (15 puntos) volvió a distanciar a los visitantes (36-45).
Tras el descanso, el Real Madrid volvió a salir en tromba con la intención de asaltar el encuentro y brindar a su afición con una balsámica victoria. Desde la defensa y el dominio interior de Gustavo Ayón (15 puntos y 5 rebotes) y Felipe Reyes (13 rebotes y 6 rebotes), el equipo dirigido por Pablo Laso retomó el control del encuentro tras dejar al Fenerbahçe en tan solo diez puntos en el tercer cuarto (20-10).
Espoleados por el público y un letal Sergio Llull (17 puntos y 4 asistencias) no solo evitó un nuevo arreón del conjunto turco, sino que prolongó su buena racha ofensiva para abrir una brecha, a posteriori definitiva, de diez puntos (76-66) a dos minutos para el final del encuentro.
Con este triunfo, tercero de la temporada en Europa, el Real Madrid toma un pequeño respiro aunque todavía le restan dos duelos en las últimas dos jornadas contra rivales directo por la clasificación como son el Bayern de Munich y el SIG Strasbourg.