Golden State y Cleveland se veían las caras por primera vez desde las pasadas Finales de la NBA en un marco incomparable como es el espectáculo y la emoción del Christmas Day.
En esta ocasión, la franquicia de Ohio si pudo contar con Kevin Love y Kyrie Irving, aunque la presencia de ambas estrellas no evitó que los Warriors sumasen su 28ª victoria de la temporada y destruyeron, así, las esperanzas de revancha del rival tras vencer por un resultado final de 83-89.
Draymond Green abrió el camino del triunfo local después de coquetear con el triple-doble en una completa actuación que concluyó con 23 puntos, 15 rebotes y 7 asistencias. Por su parte, Stephen Curry dio el gran susto de la noche después de abandonar el partido en el segundo cuarto con unos problemas en el gemelo aunque regresaría tras el descanso para aportar 19 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias a la victoria de su equipo.
En el otro lado de la balanza, LeBron James volvió a emerger como referente ofensivo de los Cavaliers con 25 puntos y 9 rebotes, aunque el nefasto acierto generalizado en el tiro (31.5% en tiros de campo y 16.7% en triples) terminó por ser una losa insalvable para los de David Blatt.
Ahora, los Warriors tendrán varios días de descanso antes de afrontar su próximo compromiso el lunes ante Sacramento, mientras que Cleveland afrontará un back-to-back ante los Blazers en la noche de hoy.