Con apenas 1.75 metros de estatura, Nate Robinson puede presumir de ser uno de los jugadores más espectaculares que ha pisado una cancha de baloncesto y el único que ha conquistado el Concurso de Mates en hasta tres ocasiones (2006, 2009 y 2010).
Ahora, su reciente y devastador historial de lesiones ha puesto prácticamente el punto y final a su carrera de once temporadas en la mejor liga de baloncesto del planeta, aunque esta situación no privará, ni mucho menos, que su relación con el mundo del deporte siga adelante.
A sus 31 años, Robinson quiere convertirse en el primer deportista de la historia en participar tanto en la NBA como en la NFL a lo largo de su carrera deportiva.
Aunque pueda sorprender a más de uno, esta decisión no es, ni mucho menos, descabellada. Una vez concluida su etapa en el instituto, Nate Robinson fue reclutado por la Universidad de Washington con una beca para jugar con el equipo de fútbol americano del centro educativo. Tras seis partidos, Robinson cambió de idea y se unió al equipo de baloncesto, dando comienzo a una productiva etapa universitaria que tendría su continuidad en la NBA.
Aún así, su decreciente estado de forma, unido a la exigencia física de la NFL y su prolongado periodo de tiempo sin practicar este deporte, eleva el sueño de Robinson a una gesta muy difícil de realizar.
Por si acaso, podemos empezar a abrir boca con un vídeo que recopila los mejores momentos de Robinson con el equipo de fútbol americano del instituto.