Inmerso en una oleada de rumores que sugieren su salida del equipo en verano, Jimmy Butler se puso el mono de trabajo e hizo lo que mejor sabe: jugar a baloncesto.
El escolta registró el primer triple-doble de su carrera en una extraordinaria actuación individual que se saldó con unos números de 28 puntos, 17 rebotes y 12 asistencias, en el que fue uno de sus mejores partidos como componente de la plantilla de Chicago.
Sin embargo, y como viene siendo habitual durante los últimos meses, estas estadísticas no fueron suficientes para evitar la derrota ante Detroit y situarse aún más cerca del desastre y su primera ausencia en Playoffs desde 2008. Curiosamente, Butler estableció su tope anotador en la NBA, 43 puntos, ante los propios Pistons el pasado 18 de diciembre en un partido que finalizó con idéntico desenlace para los de Illinois: derrota.
Con este resultado, los Bulls (38-38) se mantienen en la novena posición de la Conferencia Este a dos juegos de diferencia de Indiana, equipo que marca, a día de hoy, el límite con los puestos de Playoffs, con tan solo seis partidos por disputar.