Nunca existe una única razón concreta que defina el éxito o el fracaso de un equipo de baloncesto, pero cuando se trata de la sorprendente debacle sufrida por los Bulls, quienes han firmado su primera ausencia en unos Playoffs desde 2008, Jimmy Butler no ha dudado en cargar con toda la culpa.
"Soy la razón por la cual no nos hemos clasificado para los Playoffs", afirmó el escolta en una entrevista para el Chicago Tribune. "No estoy feliz por esta situación pero la acepto. Me ayudará a ser más fuerte y convertirme en un mejor jugador."
La decepción de Butler por no alcanzar el principal objetivo marcado por el equipo es comprensible, aunque su afirmación no está acorde a la realidad vista a lo largo de la temporada. Pese a sufrir una lesión en la rodilla que lo mantuvo alejado de las canchas durante un mes, Butler fue el principal referente ofensivo de su equipo, con unos promedios de 20.9 puntos, 5.3 rebotes, 4.8 asistencias y 1.6 robos por encuentro. De hecho, durante su ausencia, los Bulls recopilaron un balance negativo de 5-10 que, posteriormente, se traduciría en el adiós a los Playoffs.
Sin embargo, el escolta siente que su rendimiento ha sido insuficiente para evitar la decepción final.
"No he sido lo suficientemente regular y consistente. Tuve muy buenos partidos, otros decentes y algunos muy malos. No quiero firmar actuaciones decentes ni pésimas. Solo las buenas actuaciones nos pueden llevar a la victoria."
En diversos momentos de la temporada dio la sensación de que el nivel de juego de Butler estuvo, aparentemente, en un segundo plano a causa de las supuestas tensiones existentes dentro del vestuario. Según algunos informes, sus compañeros han estado molestos por el trato preferencial recibido desde las oficinas y su excesivo ego, mientras que otros medios afirman que hubo diversos enfrentamientos con el entrenador Fred Hoiberg y su sistema de juego.