Stephen Curry todavía no se ha recuperado emocionalmente de la derrota sufrida por los Golden State Warriors en el séptimo partido de las Finales contra los Cleveland Cavaliers. Aquel encuentro estará marcado en la mente del MVP de las últimas dos temporadas como uno de los momentos más duros de su carrera, con permiso de las lesiones que sufrió en el pasado.
Después de ganar tres de los primeros cuatro partidos de la serie, los Warriors tuvieron tres oportunidades para volverse a proclamar campeones pero no lo consiguieron, siendo el primer equipo en toda la historia de la NBA que deja escapar un 3-1 a favor en las Finales.
El equipo californiano venía de ganar 73 partidos en la mejor temporada regular firmada por un equipo desde siempre y contaba con el papel de favorito para defender el anillo de campeón cosechado en 2015 ante el mismo rival. Contra todo pronóstico, los de la Bahía de San Francisco perdieron tres partidos seguidos y dejaron escapar el que hubiera sido el segundo campeonato seguido, que habría afianzado el principio de una dinastía.

En declaraciones que ha recogido Sam Amick, de USA Today Sports, Curry afirma que "Todavía no he conseguido superar el séptimo partido, es algo que siempre estará ahí por unas razones u otras, y las sensaciones son buenas y malas porque me ayuda a motivarme, pero el sentimiento sigue ahí".
Curry descarta utilizar la excusa de la lesión de rodilla que sufrió en la serie ante los Houston Rockets, y asegura que ya está completamente mentalizado para el comienzo de la temporada.
Así fue el último minuto del séptimo partido de las Finales entre Cavs y Warriors.