Los Boston Celtics perdieron su partido contra los Washington Wizards (108-123) en su visita a la capital de Estados Unidos. Marcus Smart no parecía muy contento con el resultado y pagó su frustración con uno de los entrenadores asistentes de Brad Stevens, a quien abroncó visiblemente mientras las cámaras de la televisión le enfocaron.
Después de ducharse y ya en frío, el base de los Celtics pidió perdón por su comportamiento "infantil" y explicó que se sentía muy frustrado por cómo se les había ido el partido.
"Odio perder y cuando entrenadores y jugadores tienen opiniones contrarias en ciertos aspectos del juego puede haber roces. Yo quería seguir en la cancha y el entrenador prefería que me quedase en el banquillo, eso es todo".
Los Celtics acumulan 3 derrotas consecutivas.