Jimmy Butler es para la mayoría de aficionados de los Chicago Bulls la estrella del equipo y la cara de la franquicia de Illinois, pero eso no ha evitado que el escolta de 27 años fuera objeto de negocio durante las últimas horas en las que se pudieron hacer traspasos en la NBA, hasta este 23 de febrero a las 3 de la tarde, hora de Nueva York (9 de la noche de España).
El jugador de los Bulls se ha mostrado muy contento de que su equipo haya decidido no darle salida en este -decepcionante- cierre del mercado (o Trade Deadline) y quiere remarcar que se siente más unido que nunca a los colores de su equipo.
"Sólo estoy aquí. He estado entrenando muy tranquilo aunque nunca se sabe. Sigo aquí así que estoy de muy buen humor ahora mismo".
Los Boston Celtics y los Atlanta Hawks fueron muy agresivos a la hora de negociar por Butler, pero todos los intentos fueron en vano. El presidente ejecutivo de los Bulls, John Paxson, aseguró que había hablado con Butler sobre la no veracidad de cualquier rumor que surgiera sobre su posible traspaso, por lo que la estrella del equipo pudo seguir el último día de vacaciones después del All-Star Game con mucha tranquilidad.
Sobre si los Bulls han salido perjudicados del Trade Deadline, perdiendo a Tag Gibson y Doug McDermott, Butler ha querido tirar balones fuera.
"Creo que tengo mucho trabajo que hacer, no hay que preocuparse de si alguies es leal o no. Confío en la directiva y sé que nos vana poner en una posición para ganar partidos".