Los Memphis Grizzlies han informado de que Chandler Parsons estará de baja durante un periodo indefinido de tiempo debido a un desgarro parcial del menisco de su rodilla izquierda, lesión que le impidió participar en el partido que su equipo ganó ante los Milwaukee Bucks este lunes por 93-113.
El alero de 28 años podría no volver a jugar en lo que queda de temporada en el que ha sido un año para olvidar a nivel individual, suponiendo una de las mayores decepciones de la temporada NBA.
Recordemos que Parsons firmó con los Grizzlies el pasado verano de 2016 un contrato de cuatro años y casi 95 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los jugadores mejor pagados de la liga y sin duda en el agente libre que más dinero cobra en relación a su pobre rendimiento actual, firmando el peor año de su carrera NBA hasta la fecha.
La rotura del menisco de su rodilla es la segunda lesión importante que el alero sufre en esta extremidad en los últimos tres años, aunque recordemos que en 2015 y 2016 tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en la rodilla derecha y no en la izquierda que es la que se ha dañado esta vez.
Su temporada hasta ahora se reduce a 34 partidos disputados, en los que ha promediado 6,2 puntos, 2,5 rebotes, 1,6 asistencias y 0,6 robos en apenas 19,9 minutos por partido, firmando además los peores porcentajes de acierto de su carrera, con un 0.269 en triples y un 0.338 en tiros de campo.