La NBA ha dado un primer paso para mitigar el problema en que se ha convertido que los equipos den descansos a sus mejores jugadores con la intención de preservar su salud física y prevenir lesiones de cara a los Playoffs. Para evitar que la reputación de la liga para con los espectadores, tanto en el pabellón como por televisión, el comisionado Adam Silver ha dado a conocer las primeras medidas que se tomarán desde la próxima temporada.
Tras reunirse con la Junta de Gobernadores de la NBA este viernes en Nueva York, el mandamás de la liga ha dado una rueda de prensa en la que ha confirmado que no acortará el número de partidos en la temporada regular, pero sí reducirán el número de back-to-backs (cuando un mismo equipo juega dos partidos seguidos en dos noches) eliminando las series de cuatro partidos en cinco días, lo que aligerará el calendario sustancialmente para que las estrellas de los equipos, que son uno de los grandes atractivos que impulsan al público a ver un partido, descansen en fechas estratégicas.
Silver puso la pelota en el tejado de los propietarios al reconocer que si ellos lo desean pueden reunirse y negociar una reducción del número de partidos de temporada regular, algo que adelanta que no sucederá a corto o medio plazo dada la gran cantidad de dinero de derechos de emisión a la que tendrían que renunciar.
El comisionado confirmó que la próxima temporada comenzará una semana antes así como la pretemporada se reducirá de ocho a seis partidos. Se seguirá trabajando en esta dirección para seguir reduciendo el número de back-to-backs en posteriores cursos baloncestísticos.
Además, Silver aconsejó a los equipos que no dieran descanso a sus estrellas cuando el partido iba a ser televisado a nivel nacional, que también evitaran hacerlo con varios jugadores a la vez y que dieran prioridad a los partidos en el pabellón local para evitar este tipo de prácticas.