Los Boston Celtics ya están listos para el inicio de la temporada 2017-18 de la NBA, que arranca mañana martes, en la madrugada española, con dos partidos interesantísimos; un Houston Rockets contra Golden State Warriors y un Boston Celtics contra Cleveland Cavaliers. El equipo que dirige Brad Stevens tiene diez de catorce caras nuevas -cuatro en el quinteto titular- respecto al que fue capaz de llegar hasta las Finales de Conferencia la pasada temporada, y de acabar el curso en primera posición en el Este.
No obstante, todos los analistas coinciden en que estos Celtics a los que Danny Ainge ha puesto la guinda con el fichaje de Kyrie Irving, son mucho más temibles que el equipo que lideró Isaiah Thomas el año pasado, y pueden plantar mucha más cara a los Cavaliers de LeBron James.
Stevens ha hablado con el Boston Herald sobre el punto en el que se encuentra el proyecto que comenzó a cocinar hace cuatro años, y del que quedan muy pocas caras. Se imagina que tendrán éxito muy pronto y supone que esta nueva plantilla ya está lista para competir en temporada regular a pesar de los pocos partidos de pretemporada.
"No hay nada que te prepare para esto hasta que estás dentro. Tenemos que prepararnos para lo que estamos intentando conseguir a ambos lados de la cancha, así que tenemos que asumir responsabilidades y repartir tareas, tenemos que automatizar esas tareas y convertirlas en hábitos. Llegará un momento en el que las luces se enciendan y lo hagamos inconscientemente".
Hay mucha incertidumbre sobre e papel que tendrá el novato Jason Tatum en su primera temporada en la NBA, pero el jugador está muy ilusionado con que su debut sea contra el equipo de LeBron James.
"Estoy ansioso por jugar contra él. He crecido viéndole jugar y mi sueño era poder coincidir con él algún día en la cancha. Es increíble que en mi primer partido vaya a cumplirse"