Kevin Durant y Stephen Curry abandonando el parqué del FedEx Center con la cabeza agachada un minuto antes de terminar el partido que los Golden State Warriors perdieron la pasada madrugada en el feudo de los Memphis Grizzlies transmitían la imagen de la frustración que están experimentando en el vestuario que dirige Steve Kerr, quien se enfrenta junto a su plantilla al peor inicio de temporada del equipo californiano desde el año 2009.
Los Warriors han perdido dos partidos de tres, ante rivales complicados como Houston Rockets y Memphis Grizzlies, y solo han registrado una victoria, y con dificultades, ante los descafeinados New Orleans Pelicans. Lo cierto es que no es el momento de desesperarse, ya que solo llevamos cinco días de competición, el calendario ha sido un poco caprichoso con el equipo de la Bahía de San Francisco y la pretemporada, con largos viajes para los Warriors, ha sido corta y asfixiante. Quedan 79 partidos de temporada regular y seis meses hasta que lleguen los Playoffs, donde tocará defender la corona.
The 2016-17 Warriors vs the 2017-18 Warriors pic.twitter.com/q9gjpzFq6A
— NOTSportsCenter (@NOTSportsCenter) 22 de octubre de 2017
Cabe recordar que mientras los de Steve Kerr llegaron a Memphis tras haber jugado menos de 24 horas antes, los Grizzlies salieron a la cancha con 48 horas de descanso previo. También hay que decir que en la derrota inaugural ante los Rockets del martes, la lesión y ausencia en el último cuarto de Draymong Green propición un parcial de 34-20 para los texanos que les permitió remontar y salir victoriosos. No obstante, para ser justo también debemos mencionar que los Grizzlies consiguieron ganar sus dos enfrentamientos a los Warriors en la pasada temporada regular de 2016-17-
Los Warriors siguen siendo el equipo más temible de toda la liga, ya que además de reunir la mejor plantilla tiene un sistema de juego interiorizado y perfeccionado durante tres años en el que pueden confiar ciegamente. Por otra parte,
La semana que viene los Warriors se verán las caras con los asequibles Mavericks (lunes), dos huesos del Este (Raptors el miércoles y Wizards el viernes) y un equipo que a priori no debería crearle muchos problemas (Pistons, el domingo).