La NBA ha multado a Stephen Curry con 50.000 dólares por lanzar su protector bucal en la dirección de un árbitro en el último minutos del partido que los Golden State Warriors perdieron este sábado en Memphis contra los Grizzlies, motivo por el que fue expulsado inmediatamente. No obstante, la liga ha tomado nota de sus disculpas, y su reconocimiento de la culpa -aunque dijo que en ningún momento trató de dar al colegiado- y no le ha sancionado con ningún partido.
Su compañero de equipo, Andre Iguodala , también recibió una multa de 15,000 dólares por intimidar verbalmente a otro oficial. Kevin Durant por su parte se ha librado de cualquier sanción por sacar el dedo anular, y no el corazón, al público del FedEx Center, motivo por el que también fue expulsado.
Hay que recordar que Curry también recibió una multa por el mismo motivo durante las Finales de 2016, aunque en aquella ocasión fue por la mitad de la cuantía; 25.000 sólares.