La entrevista a Kevin Durant que ha publicado esta semana Bleacher Report está trayendo mucha cola por sus reveladoras declaraciones sobre cómo vivió las últimas Finales, de las que se proclamó MVP y que significaron, por fin, la consecución de su primer anillo de campeón. El alero de los Warriors aseguró que su camino a la gloria había sido mucho más duro que el que tuvo que recorrer Michael Jordan, quien no tuvo que soportar el odio de miles de personas que unos meses antrás le adoraban.
En otro de sus estractos, Durant confiesa que el reconocido como momento más dulce de su carrera, el triple que anotó a 40 segundos del final en la cara de LeBron James en el tercer partido de la serie contra los Cleveland Cavaliers, que dio a su equipo la ventaja que a la postre sería decisiva, también fue un mensaje muy claro para todos sus detractores y críticos, especialmente para Paul Pierce, que ejerciendo de analista de ESPN le acusó unos días antes del comienzo de las Finales de ser un cobarde que se había marchado con la pandilla que les pateó el culo en Playoffs, comparando su proceder con el de un niño inmaduro y débil.
"Fue un lanzamiento de 'que te jodan', seguro. Para todos los que me han cuestionado y criticado, especialmente para Paul Pierce. Le oí decir que no quería sacrificarme para ganar, lo que me molestó bastante. Una de las cosas de las que estoy más orgulloso es de ejercitarme a conciencia para desarrollar mis habilidades"
Paul Pierce no ha vuelto a hablar el público sobre el tema, pero por su carácter orgulloso estamos seguros que no tardará en darle una adecuada respuesta a Durant por sus palabras.