Avery Bradley regresa esta noche a Boston para enfrentarse por primera vez a los Celtics como jugador de los Detroit Pistons. El escolta de 27 años fue traspasado el pasado verano a cambio de Marcus Morris y asegura que vuelve al TD Garden sin ningún tipo de resentimiento ni malos sentimientos contra Danny Ainge o cualquier otro directivo del que fue su equipo durante sus siete primeros años en la NBA.
Al contrario que su ex compañero Isaiah Thomas, quien expresó que se sentía traicionado por los Celtics tras haber sido traspasado el pasado verano a los Cavaliers como parte del acuerdo que trajo a Kyrie Irving, Bradley no tendría ningún problema en saludar a sus antiguos compañeros, entrenadores y directivos.
"Respeto como se siente Thomas pero somos personas diferentes. Yo no tengo ningún sentimiento negativo contra los Celtics. Jugaré como contra cualquier otro equipo".
El especialista defensivo acaba contrato el próximo verano y cree que aún es pronto para pensar en su futuro.