Kyrie Irving está siendo uno de los jugadores con más impacto en la liga en los que llevamos de temporada 2017-18, cumpliendo e incluso superando las expectativas que había creado tras marcharse a los Boston Celtics para dar un paso hacia delante en su carrera y desmarcarse de la sombra de LeBron James. Su adaptacion a la pizarra de Brad Stevens ha sido brillante desde el minuto uno y cada vez que juegan los Celtics somos testigos de las diabluras que hace con el balón el genio de 25 años, especialmente cuando el partido se decide en los minutos finales.
Preguntado por la ESPN sobre este destape de su faceta más 'clutch' de los finales de partido, el propio Irving ha respondido que todo se debe a que su intelecto funciona más rápido en el último cuarto y es capaz de sorprender a sus rivales, quienes no disponen de la capacidad de procesar las jugadas a esa velocidad.
Las actuaciones de Irving en los últimos cuartos no llegan a ser tan productivas en números como los más de 10 puntos por partido que aportaba Isaiah Thomas la pasada temporada, pero sí están resultando mucho más decisivas para la consecución de victorias incluso en situaciones en las que a los Celtics les ha tocado remontar. No en vano Boston lidera la Conferencia Este con bastante holgura (19 victorias y 4 derrotas) en estos momentos, aunque los Cavs de LeBron ya acumulan 10 victorias seguidas.
Irving confiesa además que le gusta particularmente jugar con la presión del último cuarto y disfruta cerrando victorias para su equipo en los minutos finales de los partidos. Aquí van algunos datos que respaldan sus palabras;
-Acumula 65 puntos en situaciones igualadas (partidos con 5 o menos puntos de diferencia entre los equipos) en los últimos cinco minutos de cada partido.
-Su porcentaje de acierto con su tiro a canasta en este periodo de situaciones igualadas asciende al 61,5%.
-Ha dado 10 asistencias y no ha perdido ni un balón en el lapso de tiempo que estamos comentando, y eso que su tasa de uso en los últimos cinco minutos asciende al 47,6%.
-Sus 7,1 puntos de media en los últimos cuartos son la tercera mejor marca de la NBA.
Por algo dicen que es especial.