Tercera derrota en cuatro partidos para unos Boston Celtics que, azotados por las lesiones, parecen haber dicho basta a menos de un mes de que comience la postemporada. El equipo que dirige Brad Stevens cayó la pasada madrugada con claridad en el TD Garden por 89-108 ante New Orleans Pelicans.
Anthony Davis estuvo imparable en la zona y acabó el choque con 34 puntos y 11 rebotes. Estuvo bien asistido desde el banco por Cheick Diallo (17 puntos) y Nikola Mirotic (16). En Boston, el mejor fue Jayson Tatum con 23 puntos.
Tras este resultado, los Celtics siguen a 5 triunfos de los Raptors en la lucha por la primera plaza del Este y los Pelicans están igualados a los Jazz y los Spurs en la quinta posición del Oeste.
See how the #Pelicans rallied together for the win against the Celtics! #DoItBig pic.twitter.com/6UmVATF7ZP
— New Orleans Pelicans (@PelicansNBA) 19 mars 2018
Lo preocupante para los Celtics a estas alturas de la temporada es la situación física de su plantilla. Hasta seis jugadores importantes se perdieron el choque ante New Orleans. Dos que no volverán (Gordon Hayward y Daniel Theis) y cuatro que por diversos motivos no están en las mejores condiciones.
Jaylen Brown no jugó por un golpe, Al Horford por un problema médico del que ya está recuperado, Kyrie Irving sigue recuperándose de la rodilla izquierda y Marcus Smart de su lesión en el pulgar derecho.
Boston necesita a estos cuatro jugadores al cien por cien en los playoffs para poder ser competitivos. De todos ellos, el que más preocupa es Marcus Smart, que tiene para seis u ocho semanas por culpa del dedo.
Se trata del hombre clave para que los Celtics sean uno de los equipos que mejor defienden de la liga. Sin él, las prestaciones defensivas de su equipo bajan, por lo que se antoja como crucial su presencia en la postemporada para que los de Massachusetts puedan competir contra equipos como los Cavaliers o los Raptors con garantías.
Se supone que Irving va a llegar bien a los playoffs. Que sus problemas de rodilla no lo van a molestar en la postemporada. Pero lo cierto es que la estrella de los Celtics lleva renqueando y tarde o temprano va a tener que hacer algo con esa maltrecha rodilla para solucionar de una vez sus problemas.