Después de eliminar a los Bucks en el séptimo partido, Boston recibía la visita de uno de los equipos en más forma del campeonato, Philadelphia 76ers y lejos de acusar el cansancio, los Celtics se llenaron de orgullo y se quedaron el primer punto de la serie.
Aún con la baja de Jaylen Brown, en duda para el segundo partido que se disputa esta noche, los dirigidos por Brad Stevens supieron sobreponerse a unos Sixers más descansados tras haber eliminado seis días antes a los Heat de Dwayne Wade(4-1). Un caso similar al que acaeció en Toronto, con la gravedad que significa para los Raptors haber cedido el factor cancha.
#NEBHInjuryReport: Jaylen Brown (hamstring) is doubtful for Game 2, according to Brad Stevens.
— Boston Celtics (@celtics) May 2, 2018
Cuatro puntos de ventaja en el segundo cuarto fue la mayor diferencia a favor que tuvo el equipo visitante, liderado por un autocrítico Joel Embiid con 31 puntos y 13 rebotes: “Creo que estuve fatal” y culpó a la defensa colectiva, “cuando estamos concentrados somos la mejor defensa de la liga”. De la defensa también hablo Rozier, 29 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias, como la clave para bajar el ritmo de juego de los Sixers: “Intentamos que no lanzasen triples cómodos, que Belinelli o Reddick no tuvieran tiros abiertos”. Dio con la clave la gran esperanza de los Celtics en este tramo de temporada, ya que los Sixers consiguieron anotar únicamente uno de los doce triples que lanzaron con oposición.
Muchas cosas deben cambiar en los Sixers esta noche para encontrar su ritmo y poder empatar la eliminatoria. Los Celtics han propinado un golpe duro a la franquicia y saben que si ganan hoy, tienen media eliminatoria en el bolsillo.
GAME DAY!
— Philadelphia 76ers (@sixers) May 3, 2018
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