Mucho juego en el partido de anoche que enfrentaba a Philadephia 76ers y Boston Celtics, aunque también hubo mucho pique. Con un 3-0 en la serie, los Celtics trataron de llevarse la eliminatoria dejando a cero el número de victorias de los 76ers, pero Embiid, TJ McConnell y compañía no estaban por la labor, y es por ello que se llevaron la victoria y ponían el 3-1.
Después de unas declaraciones de Embiid en las que tachaba a Rozier de querer golpearle a propósito en la cara, Marcus Morris salía a los micrófonos de la prensa para hablar de los incidentes y de Embiid, de quien no comprendía sus quejas. "Es difícil porque sé que yo no diría una maldita palabra si tuviera una desventaja de 3-1. Pero oye, todos somos diferentes. Es lo que es".
Además, el jugador de Boston tiene claro lo que quiere: "Estoy listo para irme ahora". Haciendo referencia a que está preparado para eliminar ya a los Sixers. "Esperamos guardar la ventaja de 3-1". Los Celtics tienen aun en su mano el poder de la eliminatoria. Falta saber si conseguirán ganar su cuarto partido.
Quien salía para hablar del encuentro y de Joel Embiid era Ben Simmons. El alero defendía a su pívot y le alababa, sobre todo, por su forma de jugar y su dominio bajo el aro. "La forma en que "Jo" se maneja en la pista es genial".
"Se alimenta de la energía, por lo que es muy díficil que alguien le frustre sus objetivos y se meta bajo su piel. Cuando la gente trata de molestarlo y frustrarlo, él quiere ser grandioso y puedes verlo".
Joel Embiid, querido por los suyos y odiado por sus rivales. Anoche dio un recital con 15 puntos y 13 rebotes, que le sirvieron para demostrar que estos Sixers no han terminado en estos playoffs.