Los problemas de los Golden State Warriors se acumulan en la última serie del año, en las Finales de la NBA. A las presencia dudosas de Patrick McCaw y Klay Thompson se suma la de Andre Iguodala, que lleva ya varios partidos sin vestir la ropa de juego.
Muchos agujeros defensivos
La ausencia de Iguodala en el primer partido contra los Cavs se notó bastante. Los de Steve Kerr perdieron la batalla de los rebotes, y el conjunto de Ohio cogió bastantes en ataque. Además, Iguodala era una de las claves del equipo en el plan para defender a la superestrella de Cleveland, LeBron James.
LeBron aprovechó esto y anotó un total de 51 puntos. Desde Michael Jordan nadie había conseguido meter 50 o más puntos en un partido de las Finales de la NBA. Está claro que sin Iguodala los Warriors van a pasarlo mal, siempre y cuando Cleveland en su conjunto tenga un buen día. Ya se ha visto que por mucho que LeBron James haga actuaciones estelares, si su equipo no le acompaña les va a ser muy difícil conseguir una victoria.
Iguodala, hasta su lesión, ha promediado 7.9 puntos, 4.9 rebotes y 3.1 asistencias. No son números muy altos ofensivamente hablando, ya que esa no es su faceta. Aun así, espera intentar ayudar en todo lo posible a su equipo y disputar aunque sea unos minutos del importante segundo partido de la serie. Un triunfo de Golden State deja muy a su favor la consecución del tercer anillo de campeón en cuatro años. 2-0 en una eliminatoria puede llegar a ser decisivo.
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— Golden State Warriors (@warriors) 3 de junio de 2018