La NBA vuelve a ser protagonista a estas alturas del día. Jabari Bird, jugador de los Boston Celtics de Brad Stevens, ha sido detenido hoy tras una supuesta agresión doméstica que, según cuenta la policía, incluye estrangulación y secuestro a una persona todavía no identificada.
En estos momentos el escolta, que había firmado este mismo verano un contrato con la franquicia de Massachusetts, se encuentra en un hospital local de la ciudad de Boston bajo una estricta vigilancia policial.
El propio club se ha hecho eco de la noticia, y ha querido enviar un comunicado oficial en el que se expresan de forma muy tajante, aunque sin querer tomar decisiones tan a la ligera.
“Conocemos el incidente que ha ocurrido y que involucra a Jabari Bird. Lo tomaremos muy en serio. Todavía estamos recopilando información y nuestra intención es reservar nuestros comentarios para otro momento más adelante”.
BREAKING: Sources tell @CherylFiandaca #Celtics Shooting Guard Jabari Bird is under arrest & facing charges for an alleged assault in Brighton. Sources tell our I-Team he's now in custody at St. Elizabeth's Hospital.
— Anaridis Rodriguez (@Anaridis) 8 de septiembre de 2018
BPD Domestic Violence Unit is involved. @wbz is LIVE until 8AM. pic.twitter.com/3ztJI7ALKR
Los Celtics recién habían incorporado de manera oficial a Jabari Bird a su plantilla. Aunque fue seleccionado por ellos en el Draft de 2017, concretamente en el puesto número 56, se pasó casi toda la temporada pasada en el equipo afiliado de la franquicia en la G-League, los Maine Red Claws. Su actuación en la pasada Summer League de Las Vegas convenció del todo a los dirigentes de los Celtics y se convirtió en miembro oficial del roster de Stevens.
Ahora el futuro de Bird es incierto. Según el comunicado de Boston, parece que quieren decir que si el jugador es declarado culpable será inmediatamente despedido de la franquicia. Son horas muy difíciles allí, pero habrá que esperar a ver como se soluciona todo.