Todavía sin haber debutado en partido oficial con los New York Knicks debido a la lesión de hernia discal de la que todavía se está recuperando, Reggie Bullock vuelve a sufrir otro episodio traumático en el ámbito familiar desde que falleciese su hermana, Mia Henderson, en el 2014 a causa de un apuñalamiento. De lo primero solo cabe decir que el escolta pasó este verano por el quirófano para comenzar el proceso de recuperación, pero el asesinato de su otra hermana, Keiosha Moore ha supuesto un paron en todo esto.
Un tiroteo en Baltimor (Maryland), en el que al menos otras ocho personas resultaron heridas, se llevó por delante la vida de la joven hermana de tan solo 22 años del actual jugador de los Knicks. Pese a que está todo muy reciente, las autoridades continúan investigando una desgracia sobre la que no tardó Bullock en pronunciarse. "¡Nunca me sentí tan roto en mi vida!", publicó en Instagram. "Mis dos reinas se han ido y esto es muy duro para mí. Mierda, esto nunca volverá a ser lo mismo. Desearía haber hablado con ella una última vez más. Fracasé como hermano al no protegerte del daño de estas calles", continuó.
Las desgracias, como se suele decir, nunca vienen solas y es que el jugador de 28 años, en el 2014 vivió el asesinato de la mencionada Mia Henderson. Todo apunta a que fue un apuñalamiento por odio a las personas transexuales, acto que hizo que el escolta se implicara activamente en la defensa de los derechos del colectivo LGTBI, además de trabajar con diversas asociaciones. Desde la directiva de los Knicks, el propio presidente, Steve Mills, le mandó un mensaje: "Nuestra familia (Knicks) está profundamente entristecida por el repentino fallecimiento de de dos de las familiares cercanas de nuestro jugador. Nuestras oraciones están con él y con toda su familia", destacó.