Las claves de la reunión que determinará el futuro de la temporada NBA

Desvelamos todos los detalles que pueden marcar la decisión final y los motivos por los que jugadores y propietarios pueden estar enfrentados.

Claves de la reunión Black Lives Matter. Foto: gettyimages
Claves de la reunión Black Lives Matter. Foto: gettyimages

El mundo del deporte contiene la respiración ante la agitada situación social en Estados Unidos. El racismo sistémico que azota el país de las barras y estrellas se está manifestando con especial crudeza en forma de abuso policial y parece que ha llegado el momento en el que la comunidad negra dice basta. No están dispuestos a aguantar más y la NBA tiene un papel fundamental en un movimiento que puede cambiar el mundo.

La burbuja NBA de Orlando ha mantenido siempre la atención en cómo los actos reivindicativos y de concienciación con que han empapado esta fase de la temporada, influían en las calles. La propuesta de no jugar de Kyrie Irving y Avery Bradley fue desechada por la mayoría al pensar que estos meses de baloncesto podrían ser un escaparate ideal para apoyar el movimiento, pero el tiroteo indiscriminado a Jacob Blake ha hecho que todo se radicalice y los grandes jugadores de la liga consideran que ha llegado el momento de dar el todo por el todo en sus protestas.

Adam Silver y su equipo ven cómo todo lo que habían montado en Orlando se desmorona por lo que ocurre en el exterior y son conscientes de la importancia de mostrar su compromiso social, pero también de las enormes implicaciones económicas negativas que tendría un parón. Según parece, Lebron James parece dispuesto a liderar la opción de no volver a competir y depende de los propietarios de las franquicias y de los altos ejecutivos de la liga, convencer a los escépticos de que conviene continuar adelante. Eso es lo que intentarán hacer con una reunión a partir de las 11:00 hora local (17:00 hora española).

Hay mucho en juego ya que el hastío de los deportistas al ver que los actos simbólicos no frenan la escalada de violencia y racismo es palpable. Son hombres influyentes, con un poderío económico enorme y contactos en las altas esferas, que si se comprometieran plenamente podrían aportar mucho a la asunción de medidas reales para luchar contra esta lacra. Eso es lo que buscarán los jugadores, una respuesta consensuada, generosa y de implicaciones sociales inauditas desde una liga profesional. Da la sensación de que solo así podría salvarse el plantón generalizado de los jugadores y continuar con la competición.

La acción unilateral de Milwaukee Bucks pronto fue secundada por el resto de equipos, así como por la WNBA, NHL y MLB, abriendo un debate a caballo entre lo deportivo, social y político del que no será fácil salir. Pero ¿qué ocurriría si la temporada NBA se cancelara? La debacle económica sería de dimensiones bíblicas ya que se perderían sustanciosas cantidades de los acuerdos televisivos después de todo lo que se ha invertido para habilitar la burbuja. El convenio colectivo se dilapidaría, los jugadores dejarían de cobrar una parte importante de sus salarios y habría un cierre patronal del que sería complicado que salieran acuerdos estables a tenor de la incertidumbre por el coronavirus.

Hay opiniones diversas entre lo 450 jugadores de la liga con poder de decisión. Unos temen las repercusiones económicas de un parón y ven lo acaecido ayer como una manera de meter presión para mejorar el compromiso de los propietarios y la liga, pero otros han llegado al fin de su paciencia y consideran que si siguieran jugando estarían contribuyendo a distraer a la sociedad y descentrar el foco de debate social sobre un asunto que es preciso abordar.

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