DeAndre Ayton es otro jugador desde que Phoenix Suns se convirtió en uno de los mejores equipos de la liga. Un center de muchísimo nivel que, por motivos obvios había sido todo un número 1 del NBA Draft, pero que no había conseguido demostrar sobre la cancha el jugador que muchos veían en él. Hasta ahora, un antes y un después en su carrera y en el devenir de estos ilusionantes Suns.
Monty Williams ha conseguido crear a uno de los mejores equipos de toda la NBA, eso es muy obvio. El segundo mejor récord de toda la Conferencia Oeste y un juego que enamora a cualquier aficionado objetivo del mejor baloncesto del mundo, pero que contaba con otras espadas supuestamente más afiladas y peligrosas que la del propio Ayton.
Una de las claves de la eliminatoria
Muchos podríamos esperar el excelente rendimiento de un veterano como Chris Paul en estos Playoffs, el nivel que Devin Booker está manteniendo durante toda la temporada, pero pocos podían vaticinar que DeAndre Ayton sería una de las claves de la eliminatoria contra los actuales campeones, Los Ángeles Lakers.
DeAndre Ayton se comió en los dos lados de la cancha a Anthony Davis, dejándole en una anotación bajísima para su esperado nivel, y con guarismos depresivos en el rebote para ser un jugador interior tan utilizado en los esquemas de Frank Vogel.
Si desde el Staples Center quieren dar la vuelta a la eliminatoria y ser uno de los semifinalistas del Oeste esta temporada, uno de los factores (aunque sea inesperado) a contrarrestar es el del nivel ofrecido y mostrado por DeAndre Ayton en ataque y en defensa. La tercera espada de estos Phoenix Suns que por fin es ese número 1 del NBA Draft que todos esperaban.