¿En que afectará el regreso de Klay Thompson a los Warriors?

El escolta volverá por fin este domingo después de dos años y medio fuera de la NBA por lesiones, y con muchas incógnitas alrededor de su figura

Jorge P. Borreguero | 05 Ene 2022 | 17:00
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Klay Thompson, jugador de Golden State Warriors.
Klay Thompson, jugador de Golden State Warriors.

Este domingo por fin, tras más de dos años y medio de larga espera por culpa de dos graves lesiones consecutivas, los aficionados de Golden State Warriors podrán volver a disfrutar en la NBA del baloncesto de una de sus estrellas. Klay Thompson vuelve a la rotación de la franquicia de San Francisco.

Así se ha confirmado a comienzos de esta misma semana. Thompson debutará en esta temporada 2021/22 en el encuentro de los Warriors contra Cleveland Cavaliers. No jugaba desde las Finales de la NBA de 2019 contra Toronto Raptors. Con tanto tiempo de baja, ¿qué se puede esperar de su regreso y en qué afectará a la dinámica de GSW, equipo con más victorias de la liga?

Steve Kerr ha avisado de que en los primeros partidos de Klay Thompson no se correrá ningún tipo de riesgo. Jugará de 15 a 20 minutos por encuentro. Aunque es poco para una estrella de la NBA, ya obliga al propio Kerr a modificar su rotación que tan bien le ha estado funcionando hasta el momento.

Jordan Poole es el principal afectado por el regreso de Klay. Hasta ahora, el escolta ha disputado 30 partidos con los Warriors esta temporada (28 de ellos como titular). Ha conseguido explotar su nivel hasta el punto de ser considerado, a día de hoy, el favorito para ganar el premio al Jugador Más Mejorado. Con Klay Thompson, será relegado al puesto de Sexto Hombre.

Un banquillo de élite

El cambio de rol de Poole no es ni mucho menos una mala noticia para GSW. La franquicia pasará a tener 47.0 puntos por partido en la segunda unidad entre él, Otto Porter Jr, Andre Iguodala, Gary Payton II y Damion Lee. Algo bajará ese número, pero tampoco descaradamente. Con 40 puntos por partido desde el banquillo se hace muy difícil pensar que el equipo pierda partidos.