Solo ha necesitado tres partidos para volver a ilusionar a unos aficionados que perdieron la esperanza de ganar el anillo con las salidas de Kevin Durant y Kyrie Irving. Ha nacido una estrella en Nueva York, y se llama Mikal Bridges. El jugador ha aprovechado desde el primer minuto su traspaso a Brooklyn Nets, y ya está maravillando a los seguidores de la franquicia.
En su tercer partido, Bridges ha conseguido el récord de anotación de su carrera con 45 puntos en 17-24 en tiros de campo y 4-6 en triples, además de ocho rebotes, cinco asistencias, dos robos y dos tapones. El jugador se ve con la confianza necesaria para liderar el proyecto. En los Nets tiene todo el protagonismo que en Phoenix Suns no podía tener con Devin Booker y Chris Paul al lado.