Dallas Mavericks ha perdido cuatro de los cinco partidos que han jugado juntos Luka Doncic y Kyrie Irving. Los dos últimos, vergonzosos, dejándose remontar 27 puntos ante Los Angeles Lakers y perdiendo en casa en el Clutch ante Indiana Pacers no sabiendo jugar los últimos instantes del duelo (otra vez) pese a tener a 2 de los jugadores más determinantes a nivel ofensivo de la NBA. A continuación os hablamos de lo que, a nuestro parecer, está haciendo que estos Mavs sean una auténtica ruina.
4 claves que explican que los Mavs sean un auténtico desastre
1. La defensa
Está muy claro que a nivel defensivo el equipo no funciona. Fue una de las claves para que el año pasado llegaran a las Finales del Oeste, pero este año desde el inicio la cosa ha ido mal. La falta de una presencia interior dominante hace daño y el fichaje de Kyrie Irving a cambio de Dorian Finney-Smith ha terminado de destrozar el sistema defensivo. Difícil solución.
2. La altura
Es una clave relacionada con la anterior. Los Mavs son un equipo muy pequeño. Saliendo con un quinteto con dos aleros pequeños como Justin Holiday y Reggie Bullock, con un pívot pequeño con Dwight Powell y con Kyrie Irving, casi podríamos decir que él único grande es Luka Doncic. Encima, el pívot alto que entra desde el banco es un Chris Wood que no pisa la pintura ni por equivocación. Muy complicado armar un equipo así.
3. Jason Kidd
Un equipo que tiene un entrenador que cuando le remontan 27 puntos comenta lo siguiente: "No soy el salvador aquí... Estoy observando, no estoy jugando, estoy observando igual que ustedes. Nosotros como equipo tenemos que madurar... Tenemos que crecer si queremos ganar un campeonato". ¿Qué creéis que está aportando a la integración de Irving o al intento de mejora del sistema defensivo?
4. Irving y Doncic
Este es el único punto que, creemos, tiene solución, aunque no sabemos si va a llegar antes de que acabe la temporada y sea demasiaso tarde. Doncic ha sido el líder indiscutible del equipo desde que aterrizó en la NBA y se le ve algo perdido a la hora de decidir cuándo y cómo compartir liderazgo durante los partidos. Nunca había tenido a su lado un generador de juego y que funcionen juntos a nivel ofensivo va a requerir tiempo.