Los Golden State Warriors llevan toda la temporada presumiendo de su capacidad para "encender el interruptor" y jugar bien cuando es necesario. Con un 2-0 en contra en la primera ronda de la serie contra los Sacramento Kings, más vale que los se pongan las pilas pronto o sus esperanzas de volver a ganar títulos de la NBA podrían evaporarse.
En los dos primeros partidos, los problemas de Golden State en la temporada regular se hicieron aún más evidentes. Los Kings son un buen equipo que está realizando una temporada histórica, registrando el mayor índice ofensivo de todos los tiempos, pero los Warriors se lo están poniendo fácil. Han cometido 35 pérdidas de balón en total y han enviado a Sacramento a la línea de tiros libres 61 veces.
Para empeorar aún más las cosas, Jordan Poole, está luchando contra una lesión de tobillo y parece que no puede jugar: "Jordan está jugando con medio pie ahora mismo, así que estoy orgulloso de su resistencia", dijo Klay Thompson a los medios tras la derrota en el segundo partido.
La incapacidad de los Warriors para rebotear podría ser lo más costoso de todo. En los dos primeros encuentros, Sacramento ha atrapado 29 rebotes ofensivos. Su media ha sido de 9,5 por partido durante la temporada regular.
Conclusión
En la historia de los playoffs, los equipos que se ponen 2-0 arriba han ganado la serie casi el 93% de las veces y Golden State no ha ido perdiendo por ese resultado desde 2007.
Para tener opciones de seguir con vida, los Warriors deben reducir el número de pérdidas de balón, limitar las faltas defensivas y ganar al menos un partido a domicilio. Si no lo hacen, los Kings pasarán a la segunda ronda.