Parecían abocados a la demolición del proyecto vigente, pero Chicago Bulls ha experimentado un renacimiento competitivo impresionante de la mano de DeMar DeRozan. La franquicia de Illinois está a un partido del play-in y se plantea seguir compitiendo.
Nada en el deporte es predecible y mucho menos en la NBA. Así lo demuestra el curioso proceso que ha seguido Chicago Bulls en las últimas semanas, cuando los rumores sobre la destrucción de su Big3 y la tendencia a reconstruir desde cero eran más poderosos. La lesión de Lavine parece haber dado al equipo aires nuevos y hay razones para pensar que competirán con un núcleo bien reconocible.
1. Grandeza de DeMar DeRozan
No se va a dejar ir este jugador, empeñado en demostrar a todo el mundo que puede seguir siendo el líder de una franquicia competitiva. Herido en su orgullo y queriendo poner de manifiesto su clase, está liderando las victorias del equipo y vuelve a ilusionarse con el proyecto.
2. Zach Lavine, la mala hierba que hay que arrancar
El problema de los Bulls parece haber sido detectado. Era Zach quien creaba mal ambiente en el vestuario, desvirtuaba el proyecto y empeoraba el juego. Será él quien se marche del equipo, pero eso no tiene por qué significar que se vean abocados a la reconstrucción total.
3. Alex Caruso y Coby White, argumentos de peso para competir
Estos dos jugadores exteriores se están entendiendo a la perfección y dando al equipo un ritmo sublime para elevar su nivel. El primero podría ser más feliz en un equipo aspirante, pero se está encontrando cómodo y va a seguir dando lo mejor de sí mismo, mientras que White tiene la oportunidad de eclosionar totalmente.
4. Entendimiento halagüeño entre jugadores interiores
Si bien es cierto que el rendimiento de Nikola Vucevic está por debajo de las expectativas, en los últimos partidos muestra un mayor compromiso y se está entendiendo a las mil maravillas con Patrick Williams, un jugador con un potencial infinito aún por desarrollar.
5. Billy Donovan no está dispuesto a dejarse ir
No es éste un entrenador amante de las reconstrucciones y es consciente de que fue fichado para competir, y si terminan demoliendo el proyecto, podría ser destituido. Ha dado con la clave para subir las prestaciones defensivas del equipo y está transmitiendo energía e ilusión por ganar partidos.