Golden State Warriors ha conseguido meterse en posiciones de play-in, pero una lesión de Chris Paul y el mal ambiente en el vestuario desvirtúan todo.
Si algo puede salir, saldrá peor. Con este famoso enunciado de la Ley Murphy puede explicarse lo que está sucediendo esta temporada en Golden State Warriors. A la sanción aún por dilucidar de Draymond Green y los rumores acerca de la posible salida temprana del equipo de Klay Thompson, se unen ahora las protestas de los jóvenes por su rol en el vestuario, así como una fractura en una mano de Chris Paul. Todo ello hace que el triunfo ante los Pistons y el ascenso a la décima plaza del Oeste queden opacados.
- Steve Kerr parece agotado mentalmente para gestionar toda la presión de los Warriors
Y es que este equipo no parece tener lo necesario para poder optar a una anillo en estos momentos. Se está sobreexplotando la capacidad de liderazgo de un Stephen Curry del que depende totalmente la suerte del conjunto. Resulta preciso pensar claramente cuál es el rumbo que se quiere seguir, ya que no hay un plan estipulado para que el colectivo siga creciendo. Steve Kerr se mostró abierto a hablar con los jóvenes de su descontento, pero también parece ya algo exhausto de toda la presión que rodea al equipo.