Un talento puro que emerge con fuerza inusitada en situaciones límite. Así se puede definir a DeMar DeRozan, gran referente de unos Chicago Bulls que ofrecen magníficas sensaciones y están cerca de obtener el 50% de victorias en sus partidos disputados. Luchan por ascender a la octava plaza, mientras a sus 34 años, DeRozan asombra con sus actuaciones.
Daría el perfil de veterano venido a menos capaz de asumir un rol secundario con tal de buscar un anillo desesperadamente, pero DeMar DeRozan no siente que sus 34 años sean un lastre en su carrera. No solo ha conseguido mantener un nivel propio de una gran estrella, sino que se conoce mejor a sí mismo, sabe contemporizar esfuerzos y tiene una enorme ambición por demostrar que puede seguir siendo una referencia de la NBA. Chicago Bulls lleva meses ofreciendo buenas sensaciones y puede ser una amenaza para algún favorito.
"No tengo aficiones que me quiten energía, lo que más me gusta en la vida es jugar al baloncesto", explicaba DeRozan en Hoopshype acerca de lo bien que se conserva y el excelso rendimiento que está dando. Su equipo mejoró ostensiblemente desde que Lavine no juega, los rumores de traspaso pararon y DeMar se ha erigido en un auténtico líder, capaz de infundir motivación a un equipo rebosante de argumentos para estar mucho más arriba de donde estaban.
- Chicago Bulls está a tres partidos y medio de la octava plaza del Este
Tienen asegurada su participación en el play-in, pero buscan con ahínco alcanzar la octava plaza, que les daría la posibilidad de enfrentarse al séptimo clasificado y explorar la vía de jugar una primera ronda de playoffs con alguien que no sea Boston Celtics. Por muy bien que estén ahora, Chicago Bulls es plenamente consciente de que, si lograra ganar dos partidos de play-in y meterse en la postemporada, claudicaría de forma irremediable ante los de Massachussets, pero sueñan con erigirse en matagigantes de Bucks o Cavs, o al menos, competir con honor. DeMar DeRozan se está dejando el alma para lograr ese objetivo y su clase magistral en clutch time y partidos vitales, infunden gran optimismo a los de Illinois.