La victoria de los Dallas Mavericks sobre los Denver Nuggets el pasado domingo no solo sacudió la tabla de posiciones, sino que también generó un suspiro de alivio entre los Lakers y los Warriors, aunque sea a regañadientes. A pesar de haber perdido terreno ante Dallas, los Nuggets representan la mayor amenaza para las posibilidades de ambos equipos de asegurar un puesto en los playoffs.
Tanto los Lakers como los Warriors tienen la mira puesta en escalar puestos en la clasificación y evitar el complicado camino de los puestos 9-10 del play-in. Sin embargo, se encuentran tres juegos detrás de los tres equipos virtualmente empatados en los puestos del sexto al octavo, un déficit desafiante en esta etapa de la temporada. La situación se complica aún más para los Warriors, quienes pierden los desempates con todos los equipos por encima de ellos.
Esto significa que lo más probable es que el mejor puesto que cualquiera de los dos equipos pueda alcanzar sea el número 8, incluso si ganan dos partidos de desempate. En ese escenario, se enfrentarían al primer cabeza de serie de la Conferencia Oeste, muy probablemente uno de los Oklahoma City Thunder, Denver Nuggets o Minnesota Timberwolves. Y tanto los Lakers como los Warriors preferirían enfrentarse a los Thunder o a los Timberwolves antes que a los actuales campeones.
Denver ha demostrado ser un obstáculo insuperable para ambos equipos esta temporada. Los Warriors han perdido siete partidos seguidos contra los Nuggets, mientras que los Lakers han sufrido ocho derrotas consecutivas ante Nikola Jokic y compañía, incluyendo la barrida en las finales de conferencia. Revertir esas tendencias contra un equipo con experiencia en los playoffs en la primera ronda es una tarea monumental.
Sin embargo, la perspectiva es un poco más alentadora con Minnesota. Los Lakers tienen un récord de 1-2 contra los Timberwolves esta temporada, mientras que los Warriors están 0-2, aunque lograron vencerlos en tres ocasiones. Los Thunder, por su parte, podrían presentar la mejor oportunidad para una sorpresa en la primera ronda.
Los Lakers dominan a los Thunder con un récord de 3-1 esta temporada, aprovechando su tamaño frente a un equipo que no cuenta con una gran estatura. Golden State, aunque con un récord de 1-3 contra Oklahoma City, ha mostrado una resistencia considerable en sus enfrentamientos, incluso sin Stephen Curry ni Draymond Green en una de las derrotas.
A pesar de la destacada temporada de los Thunder, no representan una amenaza intimidante para Lakers ni para Warriors, ambos con un historial de victorias en partidos importantes en Oklahoma City. En última instancia, el desenlace de la temporada regular y las perspectivas de playoffs están llenas de incertidumbre, pero una cosa es segura: la batalla por las posiciones en la tabla de la Conferencia Oeste está lejos de terminar.