Los Pistons realizan un movimiento crucial para empezar a salir del pozo en la NBA

La franquicia de Míchigan ha decidido poner fin a la etapa de Troy Weaver como general manager tras cuatro años muy por debajo de las expectativas

Jorge P. Borreguero | 01 Jun 2024 | 12:00
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Troy Weaver, ex GM de Detroit Pistons.
Troy Weaver, ex GM de Detroit Pistons.

En un movimiento que marca un punto de inflexión significativo para la franquicia, Troy Weaver ha dejado su cargo como general manager de Detroit Pistons. La noticia, reportada por múltiples fuentes este viernes, llega en medio de una reorganización del equipo dirigida por Trajan Langdon.

Esta decisión, confirmada por Adrian Wojnarowski, de ESPN, tras los Rumores NBA, se produce tras una serie de temporadas decepcionantes en las que los Pistons han registrado el peor récord de la liga, ganando solo el 23% de sus partidos en los últimos cuatro años bajo la dirección de Weaver.

Troy Weaver se unió a los Pistons en 2020, después de una exitosa etapa en la oficina principal de Oklahoma City Thunder. Se le conocía por su habilidad para identificar talento joven y construir equipos competitivos desde cero. Sin embargo, su tiempo en Detroit no cumplió con las expectativas. A pesar de algunas selecciones prometedoras en el draft y movimientos en el mercado de agentes libres, los Pistons no lograron traducir estas decisiones en éxitos en la cancha.

Durante su gestión, Weaver apostó por la reconstrucción a largo plazo, acumulando jóvenes promesas como Cade Cunningham, seleccionado en el primer lugar del draft de 2021, y Jaden Ivey, una elección alta en 2022. Sin embargo, las lesiones y la falta de cohesión en el equipo impidieron que estos talentos florecieran bajo su dirección. Los aficionados y los críticos empezaron a cuestionar la capacidad de Weaver para convertir a los Pistons en un equipo competitivo en la NBA actual.

Los retos y frustraciones bajo el liderazgo de Weaver

La salida de Weaver refleja las frustraciones acumuladas tanto dentro de la organización como entre los aficionados. Los Pistons, una vez una franquicia orgullosa con múltiples campeonatos en su haber, se encontraron atrapados en un ciclo de derrotas y reconstrucciones interminables. La falta de progreso tangible en el desarrollo del equipo llevó a la directiva a buscar un cambio de dirección.

El récord de los Pistons bajo Weaver, el peor en la liga durante las últimas dos temporadas, habla de los desafíos que enfrentó. Las decisiones de personal, incluidas las contrataciones de entrenadores y los intercambios de jugadores, no lograron el impacto deseado. La paciencia de la gerencia y de la base de aficionados se agotó, y la necesidad de un cambio se hizo evidente.