Castigo ejemplarizante. Eso es lo que se buscó desde el principio con Jontay Porter, una vez se supo que había estado involucrado en amaño de apuestas deportivas. Eliminado de por vida de la NBA, el jugador confiaba en que eso no le impidiera buscarse la vida en otros equipos, pero su solicitud de fichaje por el Promitheas griego ha sido denegada.
Desde la NBA son conscientes de que es preciso atajar de raíz lo que podría llegar a convertirse en un problema endémico y que amenazara la salud del deporte mundial. Por ello, no van a permitir absolutamente nada a Jontay Porter, apoyándose en el sistema jurídico federal para que el castigo de este jugador, hermano de Michael Porter Jr, sea espectacular. Prueba de ello es que un juez federal ha declinado la petición del jugador de recalar en el Promitheas de la liga de Grecia, que había presentado una oferta formal al jugador.
Se considera que es muy grave lo que ha hecho y que debe pagar caro por ello. A sus 24 años, debe ser muy difícil de asumir para el jugador que un error como el que ha cometido le vaya a pasar factura de por vida, impidiendo que pueda competir en cualquier liga profesional de baloncesto. Será interesante comprobar si la defensa del jugador presenta algún recurso y cómo se desarrolla este caso.