Uno de los casos más tristes y duros de la NBA reciente es el de Lonzo Ball. El jugador de Chicago Bulls lleva sin jugar desde enero de 2022, hace ya más de dos años y medio, a causa de una lesión en su rodilla. El base de la franquicia de Illinois está sufriendo un auténtico calvario, pero parece que la luz al final del túnel se empieza a divisar.
Después de una larga y ardua recuperación, Ball está finalmente de regreso en la cancha, participando en entrenamientos de 5 contra 5 sin contratiempos, según señala desde los Rumores NBA el periodista Joe Cowley, del Chicago Sun-Times.
Esta noticia es un soplo de aire fresco para los seguidores de los Bulls, que han estado esperando ansiosamente el retorno de su base, quien no ha jugado un partido en la NBA desde 2022 debido a una persistente lesión en la rodilla.
Un retorno cauteloso pero prometedor para los Bulls
La lesión que mantuvo a Lonzo Ball alejado de las canchas es una de las historias más desafortunadas de la NBA en los últimos años. El base sufrió una serie de complicaciones en su rodilla izquierda que requirieron múltiples cirugías, incluyendo una compleja intervención en el cartílago, que lo dejó fuera de acción durante más de dos temporadas completas. Su recuperación ha sido meticulosamente vigilada tanto por el equipo médico de los Bulls como por la directiva, quienes no han querido apresurar su regreso.
La participación de Ball en entrenamientos completos de 5 contra 5 es un gran paso adelante en su proceso de rehabilitación. Según las fuentes, el base ha respondido de manera positiva al aumento de la carga de trabajo, sin experimentar ningún contratiempo, lo que sugiere que su rodilla finalmente podría estar lista para soportar la exigencia de un calendario de la NBA. Sin embargo, aún se desconoce cuándo exactamente Ball podría volver a jugar en un partido oficial, ya que el equipo probablemente adoptará un enfoque conservador para evitar cualquier recaída.