El verano de Los Angeles Lakers ha sido, cuanto menos, curioso. La franquicia, tras volver a fracasar en otra temporada de NBA más, se deshizo de Darvin Ham y fichó a JJ Redick como entrenador jefe a pesar de no tener nada de experiencia. Además, no se fichó nada en la Agencia Libre y se seleccionó a Bronny James, hijo de LeBron James, que demostró en la Summer League que no está al nivel de la mejor liga del mundo.
El fracaso del traspaso de Russell Westbrook sigue siendo una sombra alargada sobre la franquicia de los Lakers. La apuesta por Westbrook, que debía ser la pieza final en un equipo destinado a pelear por el campeonato, resultó ser un desastre, y los efectos de esa decisión continúan lastrando a la organización. Según señala Lakers Daily desde los Rumores NBA, los Lakers son dolorosamente conscientes de que otro error de esa magnitud podría cerrar su ventana de oportunidad para un título y obligar a Jeanie Buss, la propietaria del equipo, a realizar cambios estructurales que prefiere evitar a toda costa.
Este temor ha llevado a una parálisis en la toma de decisiones clave. Tras la eliminación en primera ronda de los playoffs y una temporada decepcionante, los Lakers sabían que debían mejorar la plantilla. Sin embargo, a medida que avanzaba el verano, las decisiones que se esperaban con urgencia se fueron postergando o simplemente no se tomaron. La incertidumbre se ha extendido desde la gerencia hasta la cancha, afectando incluso a la percepción que otros equipos tienen de los Lakers.
La ineptitud percibida de los Lakers
Las fuentes dentro de la liga de Lakers Daily han indicado que el resto de los equipos de la NBA son plenamente conscientes de la fragilidad actual de la franquicia angelina. Las palabras "ineptos y desesperados" han sido utilizadas por algunos ejecutivos rivales para describir la situación en Los Ángeles. Estos equipos están aprovechando cada oportunidad para sacar ventaja en las negociaciones con los Lakers, sabiendo que la franquicia se encuentra en una posición de debilidad.
Un ejecutivo de la Conferencia Este resumió la situación diciendo: "Están atrapados en el miedo a cometer otro error como el de Westbrook, y eso los ha dejado congelados. Están desesperados por mejorar el equipo, pero al mismo tiempo, tienen tanto miedo de dar el paso equivocado que no están dando ningún paso en absoluto".