Steve Kerr, entrenador de los Golden State Warriors, ha admitido que a lo largo de los años ha habido varios momentos en los que ha sentido frustración con Draymond Green, uno de los pilares del equipo. Durante una reciente entrevista, Kerr mencionó que el incidente más destacado en su mente fue el altercado entre Green y su excompañero Jordan Poole, el cual marcó un antes y un después en la temporada pasada del equipo.
Kerr fue directo al hablar sobre su relación con Green, señalando que, aunque a primera vista puede no parecerlo, ambos comparten una mentalidad muy similar en lo que respecta a la competencia. “Draymond y yo somos muy parecidos en muchos sentidos. La gente probablemente no lo vería desde afuera, pero ambos somos competidores maniáticos”, explicó Kerr. Esta intensidad competitiva ha llevado a momentos de tensión entre ellos durante los juegos, incluyendo desacuerdos sobre estrategias que han llegado a acalorarse.
Sin embargo, Kerr reconoció que el incidente con Jordan Poole fue un punto de inflexión. “Ha habido muchos ejemplos de estar enfadados con Draymond Green. El primero que me viene a la mente es el incidente con Jordan Poole. Draymond cruzó la línea con Jordan, y lo sabe. Lo supo inmediatamente, y eso hizo que esa temporada fuera increíblemente difícil para todos”, comentó el entrenador. Este conflicto afectó el ambiente dentro del equipo y complicó la dinámica del grupo durante el resto de la campaña.
Lección aprendida
A pesar de los retos, Kerr también destacó la importancia de Green en el éxito de los Warriors a lo largo de los años. A pesar de los altibajos, la relación entre ambos se ha mantenido sólida, construida sobre una base de respeto mutuo y la comprensión de la competitividad que comparten. Sin embargo, el entrenador no dejó de subrayar que lo ocurrido con Poole fue una lección importante para todos, especialmente para Green, quien comprendió el impacto de sus acciones.