El reciente anuncio sobre Camden, Nueva Jersey, intentando atraer a los Philadelphia 76ers con el desarrollo de una nueva arena fue visto como una clara estrategia de presión por parte del equipo. La franquicia de los 76ers respondió al respecto afirmando que “debemos tomar todas las opciones potenciales en serio, incluida esta". Esta declaración fue interpretada como una forma de ganar influencia en las negociaciones para su proyecto en Filadelfia.
La táctica parece haber funcionado. Este miércoles, la alcaldesa de Filadelfia, Cherelle Parker, anunció que su oficina finalizó un acuerdo para la construcción de una arena en el Centro de la Ciudad para los Philadelphia 76ers. El equipo expresó su gratitud en un comunicado: "Estamos agradecidos con la alcaldesa Parker y su equipo por su tiempo y diligencia en evaluar nuestra propuesta, y esperamos avanzar a los próximos pasos con el Concejo Municipal". Aunque aún falta la votación del Concejo, el anuncio es un gran avance en este proceso.
Los 76ers llevan tiempo buscando salir del Wells Fargo Arena, ya que su contrato de arrendamiento expira en 2031. Su preferencia siempre ha sido desarrollar una nueva arena en el centro de la ciudad, cerca de Chinatown, aunque ha enfrentado una fuerte oposición de los residentes y negocios locales. Tras el anuncio, la Coalición Save Chinatown emitió un comunicado afirmando que "la lucha está lejos de haber terminado", reflejando el rechazo de la comunidad hacia el proyecto.
Las claves
El ofrecimiento de Camden, que incluía 400 millones de dólares en incentivos fiscales, le dio al equipo una posición ventajosa en las negociaciones. A pesar de que aún quedan votos por realizarse y, probablemente, litigios por enfrentar, todo apunta a que los 76ers se quedarán en Filadelfia a largo plazo, siempre que los retos relacionados con el tráfico y estacionamiento señalados en informes previos sean resueltos