Por primera vez desde la temporada 2010-2011, los Golden State Warriors afrontarán una campaña sin Klay Thompson, quien se unió a los Dallas Mavericks hace unos meses. Steve Kerr cree que la los de la Bahía han mejorado en una faceta tras la marcha de su jugador carismático.
"Lo que me gusta de este equipo, aunque hayamos perdido a Klay, es que tenemos más profundidad en el tiro", dijo Kerr en una entrevista con 95.7 The Game en X, anteriormente conocido como Twitter. "Tenemos más jugadores que pueden salir y meter triples de una noche a la siguiente". Esta declaración refleja la confianza de Kerr en la capacidad de los nuevos y actuales jugadores para compensar la partida de Thompson, manteniendo la identidad del equipo basada en el tiro de tres puntos.
Gracias a Thompson y Curry, los Warriors ganaron cuatro títulos de la NBA y demostraron que los equipos basados en el tiro de larga distancia pueden ser campeones, desafiando la idea de Charles Barkley de que ese estilo no funcionaba. Steve Kerr supo maximizar el potencial del plantel, complementando a sus principales tiradores con jugadores que aportaban en ambos lados de la cancha: Draymond Green anclaba la defensa y facilitaba el juego ofensivo para los Splash Brothers con pantallas inteligentes y movimientos sin balón. Sin embargo, aunque los Splash Brothers destacaban por su capacidad de tiro, también se movían bien el balón y defendían a un alto nivel, lo que hacía del equipo algo más que un simple conjunto de tiradores.
Nuevos Warriors
Ahora que Thompson está en los Mavericks, los jugadores restantes de los Warriors tendrán que mejorar su porcentaje y volumen de tiros para replicar su producción. Por ejemplo, sin Thompson, Andrew Wiggins deberá lanzar más de los 1.4 triples por partido que promedió la temporada pasada. De manera similar, se espera que Brandin Podziemski y Moses Moody tomen más protagonismo en el tiro, lo cual justifica la decisión de la directiva de no intercambiarlos por figuras como Lauri Markkanen o Paul George. La salida de Thompson deja un vacío significativo, pero Kerr confía en que el equipo pueda mantener su esencia y seguir siendo competitivo